Trabajo Social
jueves, 29 de noviembre de 2012
sábado, 17 de noviembre de 2012
El
capital humano
Se define como el conjunto de
las capacidades productivas que un individuo adquiere por acumulación de
conocimientos generales o específicos, de savoir-faire, etc. La noción de
capital expresa la idea de un stock inmaterial imputado a una persona (i.e.
idiosincrásica) que puede ser acumulado, usarse. Es una opción individual, una
inversión. Se evalúa por la diferencia entre gastos iniciales: el coste de los
gastos de educación y los gastos correspondientes (compra de libros...), el
coste de productividad, es decir, el salario que recibiría si estuviera inmerso
en la vida activa, y sus rentas futuras actualizadas.
El capital humano es para que el
individuo haga una valoración arbitraje entre trabajar y continuar una
formación que le permita, en el futuro, percibir salarios más elevados que los
actuales. Se toma en cuenta también el mantenimiento de su capital psíquico
(salud, alimentación, etc.). Optimiza sus capacidades evitando no se deprecien
demasiado, bien por la desvalorización de sus conocimientos generales y
específicos, bien por la degradación de su salud física y moral. Invierte con
miras a aumentar su productividad futura y sus rentas.
Como todas las inversiones, el individuo ha de hacer frente a la ley de los rendimientos decrecientes, y al carácter irreversible de estos gastos.
Como todas las inversiones, el individuo ha de hacer frente a la ley de los rendimientos decrecientes, y al carácter irreversible de estos gastos.
Porque a la población
se presta en muchos países bajo el régimen
de servicio público,
por ésta y otras razones las investigaciones sobre capital
humano, llevadas a cabo en el mundo occidental durante la década de 1960 y siguientes,
centraron su atención en el análisis
de los efectos
de los gastos
en educación y la investigación científica. Contrariamente a lo que pensaron
los economistas
clásicos y muchos otros posteriormente, el desarrollo
económico depende mucho más de la calidad
del factor
trabajo
(capital
humano) que de la disponibilidad de tierra y recursos
naturales y el volumen
de capital
físico.
miércoles, 14 de noviembre de 2012
miércoles, 31 de octubre de 2012
Halloween y Día de Muertos
LA TABLA 1 MUESTRA UN CUADRO COMPARATIVO ENTRE ESTA TRADICIÓN Y LA FIESTA DE HALLOWEEN
Halloween
|
Día de muertos
|
| Los muertos regresan a visitar a los vivos. | Idem. |
| La festividad se relaciona con el cambio de estación. | Idem. |
| Los muertos visitan los hogares y piden comida. | Idem. |
| Se les da ofrenda. | Idem. |
| Son seres emocionales y se molestan si no son bien recibidos. | Idem. |
| Se prenden fogatas para que puedan regresar a su lugar. | Veladoras y fuego ayudan a las ánimas a regresar. |
| Existe convivencia entre vivos y muertos. | Idem. |
| Regresan provocando espanto y miedo. | Regresan de manera familiar. |
| Almas anónimas, no conocidas. | Almas específicas, parientes o seres queridos que ya murieron. |
| Entre más feo, horroroso y lúgubre, es más festejado. | Entre más estético, colorido y nutrido, adquiere más valor. |
A finales de octubre se celebra con gran expectación una fiesta dirigida a niños, jóvenes y adultos. Por todas partes se anuncian atuendos y disfraces que van desde lo más sencillo hasta lo más grotesco que la mente humana pueda concebir. ¿Por qué tanta conmoción en estas fechas? Por las fiestas del Halloween, entusiastamente promovido por las escuelas y los lugares de moda. Sin embargo, esta "inocente" celebración dista mucho de ser lo que la gente cree. La realidad es más profunda y traerá consecuencias en la vida de quienes se involucran en esta festividad. Ignorar sus efectos no nos hace inmunes a ellos y, en los últimos años, por si fuera poco, en México se ha levantado como alternativa la recuperación del tradicional Día de Muertos para contrarrestar esta festividad "extranjera",
HALLOWEEN
Tradición popular contra movimiento comercial
.
El Día de Muertos es una de las tradiciones más mexicanas que tenemos y que año tras año lucha por mantenerse como tal contra la constante amenaza del Halloween, que sin siquiera ser tradición americana, llegó a nuestro país a través de la frontera Norte.
El Día de Muertos es el resultado de una fusión de dos culturas: la prehispánica y la católica-española. Las antiguas creencias indígenas veían a la muerte como un simple estado en el eterno ciclo del ser, donde incluso el universo moría para revivir una y otra vez. Por su parte, al llegar los españoles a estas tierras trajeron consigo toda la herencia cultural y de creencias de la Europa Medieval, en la cual la muerte era vista como algo obscuro y macabro.
Con la fusión de estas dos culturas se creó una nueva, con ideas propias, y el Día de Todos los Santos se transformó en el Día de Muertos, en la cual en lugar de rezar por las ánimas del Purgatorio los mexicanos celebran junto con quienes se han ido en una fiesta de color, música y el compartir alimentos y bebidas.
Dada la gran influencia española en el norte de México, esta tradición no se celebra como se hace en el sur, en donde los cementerios dejan de ser un sitio lúgubre para convertirse en un lugar de colorido y fiesta.
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Hasta hace unas dos décadas, incluso en el Norte el Día de Muertos era celebrado por todo el mundo, pero poco a poco la influencia norteamericana fue modificando las costumbres y ya es común ver que todos los comercios y algunos hogares decoran sus vitrinas y puertas con motivos de Halloween, lo cual implica que nuestras tradiciones, nuestra cultura, se fusionó con otra, que a la postre da vida a una nueva cultura, como sucedió en la época de la Colonia. (Cabe mencionar que algunas versiones señalan que el Día de Todos los Santos tiene como origen el Samhain, una festividad pagana celta que llegó a tierras americanas con los inmigrantes irlandeses.) Texto de Homero Adame.
Mientras que el Halloween es visto por todos nosotros como un día en que se pueden vender productos propios de la festividad, como son dulces, disfraces y parafernalia –un día netamente comercial–, casi todos vamos al panteón el Día de Muertos para visitar a nuestros seres queridos que se nos han adelantado en el camino de la muerte. Y vamos a los camposantos con reverencia y respeto, pero alegres y listos para convivir, aunque sea por un breve instante, con la memoria de nuestros difuntos.
Y la fiesta continúa, pues aprovechamos para comer elotes, cañas, mandarinas, pan de muerto, calaveritas de azúcar y muchas otras viandas propias de ese día y la temporada de otoño. Lavamos y decoramos las tumbas con flores, coronas y velas, como para dar luz a las almas que regresan ese día para estar entre los vivos. Artículo en un blog de Homero Adame.
Para muchos el Día de Muertos está muriendo. Para otros es el momento de hacer negocio. No obstante, algo tan nuestro nunca morirá porque Halloween para nosotros no significa mucho mientras que Día de Muertos significa todo.
viernes, 19 de octubre de 2012
Mi opinión sobre Trabajo social
Para mi es importante esta especialidad porque te enseña a desenvolverte mejor para poder ayudarles a las personas a saberlas orientarlas sobre algún problema que tengan. y promover el desarrollo de la comunidad que exige una respuesta frente a los problemas de carencia que afectan a importantes sectores de la población y que les impide satisfacer sus necesidades básicas.
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